Lluvia

Lluvia

Nací y viví muchos años en una ciudad con puerto de mar, en la costa occidental del mediterráneo, así que estábamos acostumbrados a las gotas frías, a las ciclogénesis explosivas, a las DANAs…

Pero lo de aquella tarde iba a superar cualquier barbaridad de las conocidas.

Estábamos toda la familia en una sobremesa larga, bajo los efluvios de la sangría, que había acompañado la paella que guisó mi tía Amparo. El cielo se puso obscuro, casi negro, comenzó a llover. El agua hacía un ruido excepcional, me fijé bien y advertí que no caía agua, era un material extraño, sus gotas estallaban en el suelo e inmediatamente se volvían líquidas.

Corriendo encontramos refugio en la terraza del porche, mi hijo Juanjo, comenzó a llorar, se le veía muy asustado. Lo que no sabía nadie es que yo estaba totalmente acongojado.

No sé el por qué, pero me acordé de mis clases de física y química del bachillerato y me vino a la cabeza el símbolo HG, que corresponde al mercurio. ¿Era mercurio lo que estaba diluviando?

Lo era así me lo indicó el profesor Tornasol, vecino de mi propia calle, hombre serio, docto y autor de inventos muy bonitos, aunque poco útiles.

Pero hasta llegar a ese momento había problemas, graves problemas que solventar. La entrada a casa desde el porche estaba impracticable, así que había que rodear toda la casa para entrar por la puerta principal.

Nadie se animaba a practicar tal operación, de manera que me vi obligado a llevar a la práctica tal maniobra. Afortunadamente el paellero estaba a nuestro lado, así que, con una escurridera metálica en la cabeza y una espumadera, que había conocido tiempos mejores, me lancé a la aventura.

Corrí cuanto pude, las gotas metálicas alcanzaron en varias ocasiones mis piernas y mis brazos, pero conseguí entrar por delante y abrir al resto de la familia.

Desconozco si fue acertado o estuvo fuera de lugar, el caso es que al vernos a todos juntos y salvos, me dejé caer en un sofá y canté mar adentro.

Y colorín colorado este cuentecico, — pluvioso–, ha terminado.

Jose Taxi & Josma

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